El agua dulce es un recurso limitado y su uso sigue aumentando a nivel global para mantener las crecientes economías y población mundial. Para equilibrar las diversas demandas sobre este recurso limitado, es preciso velar por su uso prudente. En Barrick hay mucha satisfacción con los avances logrados en materia de optimización del recurso hídrico en Sudamérica. Se trata de un área de enorme relevancia en los diseños de gestión ambiental. Obviamente, cada mina tiene sus particularidades y las necesidades en el ámbito del tratamiento del agua se ajustan a ellas. No es lo mismo, por ejemplo, el manejo de la cantidad de agua en las minas de Barrick en Perú, ubicadas en zonas en las que llueve mucho, que el que se requiere en Zaldívar, operación dedicada a la producción de cobre ubicada en pleno desierto de Atacama, una zona extremadamente árida. Zaldívar, de hecho, es una mina en la que la optimización del agua ha sido especialmente significativa, lo que genera mucho orgullo en la compañía. Como en todas las operaciones de Barrick en la región, en Zaldívar todo se realiza en circuito cerrado, lo que optimiza al máximo el uso del agua. De igual manera, para maximizar la recuperación del agua en el tranque de relaves, se mantiene un adecuado control operacional de la laguna, lo que minimiza la evaporación y aumenta el retorno de agua al proceso productivo.
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